Fallece El Canta-Autor Lisandro Meza

El sábado 23 de diciembre, Colombia se vistió de luto al despedir a uno de los pilares fundamentales de su rica tradición musical: Lisandro Meza. A los 86 años de edad, el maestro Lisandro Meza falleció en la Clínica Especializada La Concepción en Sincelejo, capital de su amada región natal de Sucre. Su partida llegó tras casi tres semanas de una intensa batalla contra las secuelas de un accidente cerebrovascular.

La triste noticia fue confirmada por la propia clínica mediante un comunicado, el cual fue firmado por su gerente, Guillermo Ruiz. En estas palabras, se expresó el profundo pesar por la pérdida de uno de los más grandes exponentes de la música colombiana. Lisandro Meza, conocido por su versatilidad y maestría en géneros como la música sabanera, la cumbia, el porro y el vallenato, se ganó el corazón de su pueblo y llevó los sonidos de Colombia a lo largo y ancho del mundo.

El legado musical de Lisandro Meza se remonta a su nacimiento el 26 de septiembre de 1937 en Los Palmitos. Desde temprana edad, mostró un talento innato para la música, y en la década de 1950 comenzó a destacarse con composiciones que se convirtieron en verdaderos himnos en el Caribe colombiano.

Uno de los hitos más destacados de su carrera fue su incorporación como acordeonista a Los Corraleros de Majagual en 1965. En esta legendaria agrupación, compartió escenario con otros gigantes del vallenato como Alfredo Gutiérrez y Calixto Ochoa, consolidando su reputación como uno de los mejores intérpretes del género. Su participación en el Festival de la Leyenda Vallenata en 1969 marcó un momento clave, quedando en segundo lugar pero ganándose el apodo de «Rey Sin Corona» por el reconocimiento del público a su talento excepcional.

A lo largo de su carrera, Lisandro Meza grabó una extensa discografía que incluye una amplia variedad de éxitos memorables. Canciones como “Senderito de amor”, “El macho”, “El hombre feliz” y “Ni que estuviera loco” son solo una muestra del legado musical que dejó a su paso. Estas canciones, cargadas de ritmo, emoción y la esencia misma de Colombia, trascendieron fronteras y generaciones, consolidando a Lisandro Meza como uno de los más grandes íconos de la música latinoamericana.

Su partida deja un vacío irremplazable en la escena musical colombiana, pero su legado perdurará en la memoria y en los corazones de todos aquellos que han sido tocados por su música y su pasión por la vida.