Abel Antonio Villa

Abel Antonio Villa (01/10/1924 – 10/06/2006)

Abel Antonio Villa Villa, reconocido como el «Padre del Acordeón», nació el 1 de octubre de 1924 en Zapayán, Magdalena, Colombia. Desde temprana edad, mostró un gran interés por la música y comenzó a desarrollar sus habilidades en el acordeón. Su destacada trayectoria lo convirtió en uno de los músicos más influyentes en la historia del vallenato.

En 1943, a la edad de 19 años, Abel Antonio Villa se convirtió en el primer acordeonero en llevar su música al ámbito de la grabación comercial. Sus primeras grabaciones se realizaron en acetato y luego en pasta sintética con el Sello Odeón. Este hito marcó un antes y un después en la difusión y popularización del vallenato.

Conocido cariñosamente como «El Negro» Abel Antonio, el músico siempre se enorgulleció de su color y su identidad. A lo largo de su carrera, se enfrentó a destacados exponentes del vallenato como Emiliano Zuleta Baquero, Francisco Rada Batista, Luis Enrique Martínez, Juancho Polo Valencia y Alejandro Durán, siendo reconocido por su talento y versatilidad en el acordeón.

Abel Antonio Villa vivió una experiencia inusual en 1943 cuando fue dado por muerto y velado de cuerpo ausente durante cinco noches. Sorprendentemente, apareció tras haber estado de juerga por diferentes pueblos de la región. Esta anécdota dio origen a una de sus composiciones más icónicas, «La muerte de Abel Antonio». En honor a esas cinco noches de velorio, el músico decidió vestirse de blanco durante el resto de su vida.

El 10 de junio de 2006, Abel Antonio Villa falleció en Barranquilla debido a una insuficiencia renal que lo obligaba a someterse constantemente a hemodiálisis. Su legado en la música vallenata perdura hasta el día de hoy, y sus composiciones como «El Higuerón» y «Amalia Vergara» siguen siendo apreciadas e interpretadas por músicos y amantes del vallenato.

Abel Antonio Villa dejó una huella imborrable en la música colombiana, tanto como acordeonero como compositor, y su contribución al vallenato continúa siendo recordada y celebrada.